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martes, 17 de septiembre de 2013

El café de Emilio - Andrés

Andrés es piel canela de corto pelo y anda vestido según los tiempos de su edad. No necesita respiros, él respira el aire de las que caen en sus labios y se enreda en sus pieles cuando tiene la oportunidad de que todo el mundo lo vea. Es un asesino en serie, quiebra corazones sin el mayor resentimiento. Busca placeres del momento que están a la moda, todas saben que es un veneno adictivo y sin cura, lo hace llamativo ser codiciado en la ilegalidad de los tiempos contemporáneos. Es inspiración de llantos para ninfas ilusas y uno de los mejores amigos de Emilio que paradójicamente es adicto al mismo veneno sin consumirlo.
Anda perdido entre lo que es correcto y malo, peca siempre cuando su cuerpo necesita carne nueva; sus deseos los hace realidad mostrándose ante la persona que desea y calla las dudas de otras con las palabras que aprendió de Emilio cuando le contaba todas sus anécdotas. Al parecer Andrés peca de inocente, pero en lo profundo de él, todo lo hace con una causa y efecto, sin errores, ni contradicciones.
Es un adicto compulsivo al cigarro, pero cuando se trata de engaños sabe como ocultar todas sus adicciones, hasta las más crueles de ellas. Es un músico de trova, recita canciones somníferas para la razón cuando ve a una presa resplandeciente. Anota todas sus víctimas en un diario público y cuando una ninfa recobra la razón, Emilio le da una dosis de consejos sobre el amor; como que todas las lágrimas que derramó, son pruebas de un verdadero amor. Esto se vuelve un ciclo de contradicciones que Andrés sabe aprovechar y usarlo a su favor, mientras Emilio no dude todos los consejos que da y Andrés no se sienta mal, porque al final de todo, Andrés, solo está disfrutando la edad ilusa en la que vive.

El café de Emilio - Emilio

Usa trajes grises para contrastar su barba parda lóbrega y  su nívea piel empalidecida; las ojeras bordean sus ojos, como radares que miran su contradicción.  Mira al vacío cuando no ve el dilema,  alza sus brazos para no ahogarse entre discusiones; porque él no sabe lidiar con sus voces y cuando lo hace se reprime en su asfixio. Sus voces lo condenaron a una soledad perenne que lo llevó a esa solitaria rutina de hablar al público sin qué comentar. No tiene hijos y no los poseerá, ha sido parte de su condena; quitarle el derecho de gozar su propia familia es uno de sus grandes problemas.
Es escritor urbano en una capital gris de América latina. Gana unos centavos con los malabares en la Avenida Angamos. Consigue muchas veces lo que quiere mediante la manipulación de una voz que le dice estratégicamente que hacer, 
y cuando cree haber hecho todo para que la voz esté cómoda, otra voz le fastidia.
Ha tenido un pasado misterioso que no recuerda, para complacer las voces que vio crecer dentro de él y entre tantas disyuntivas de estar con alguien o no, dispara su mente –como bala de cañón- al octavo cuarto del cielo sin los brazos abiertos. Aspira caer muerto y no sentir el porrazo del concreto. Internando sus esperanzas por las musas en una mazmorra donde los palomos agonizan al entrometerse en el humor de las fresas que se olvidaron sacar meses atrás. Emilio ha besado a tanta Julia en sus notas, pero ninguna en la realidad ficticia de esta historia y todas sus contradicciones románticas las escribe –después de contrastar lo real y lo ficticio- entre lágrimas negras. Vive en una encrucijada, perder la amistad de tantas relaciones que con el largo del tiempo han de desarrollarse en los relatos cortos, mientra bebe un café.

lunes, 16 de septiembre de 2013

El inconsciente

Y de nuevo hasta al amanecer, una tarde se alza y vuelvo a percibir la escarcha escarlata que derrame sobre tu blusa blanca. Embriagame con ese vino tinto o ese pisco acholado que no has abierto ayer y vamos a tocar las nubes por segunda vez. Como inconsciente, soy la parte del poeta que no debe quedarse callado y debe revolucionar este momento histórico en esta guerrilla de Word, ya dejando atrás el papel, ahora soy yo y no es él.

Le gustan las mujeres que hablan un poco de política de
Izquierdas, socialismo, comunismo; a él le da lo mismo. Espera mujeres que hablen de la indiferencia y un poco de astrología  acerca de planetas, galaxias y un infinito universo; con tal que suene a verso, dice. Eso creo.

Según él, las mujeres son tan dóciles para muchas cosas; por eso le  encanta cuando hablan de sus amores, pero detesta cuando no aceptan sus errores. Dice que fue porque muchas mujeres le enseñaron lo que saben y lo que se siente al perder la mente; de eso está consciente el que no sabe apreciar su mente, ni aprende de mí, su inconsciente.


Le gustan las mujeres que sientan, lo que él siente: emociones, sentimientos, ideas.-Todo esto tapando los agujeros hechos por los lamentos, siento que miento cuando hablo de esos sentimientos.
Le gusta que le hablen con fundamentos y divulguen su pensamiento revolucionario, mercenario o guerrillero amontonados en el escritorio de su hall. ¿Qué carajos es hall?  Ni sofás tiene el pobre huevón.


Las mujeres son tan inteligentes, podrían lavar su mente
me encanta cuando convencen fácilmente a mucha gente,
pero detesto cuando engañan y ponen a la gente contra tu mente,
Dice con tono heroico, barba de Fidel y aire de mártir, el hombre que se enamoró de una niña mala; a él nadie le dijo nada, cuando la besaba. Dejad que ellos pequen y no te metas en sus eses. Que no quisiera ver más de estas pelotudeces.  

¡Qué bella la mulata!

El sol limeño se durmió sobre una viña del mar, por las costas de Ancón nació una morena hija de africanos traídos de la emancipación. Era delgada, llevaba paso firme. Unos labios delgados colgaban de su frente, su cuerpo seducía a caballos de paso, sin necesidad de un hombre. Era imán de caballeros, devotos y pordioseros. Sus ojos oscuros y las ojeras resaltantes como búho intrigante llamaban la atención de todo hombre al mirar constante. ¡Qué bella la mulata!

Era la reina y al caminar derramaba sensualidad por todo el paseo colón, arrastrando nuestros deseos en sus bolsos multicolores con bordados afro peruanos. Con unos tambores ella movía las lentas y calientes caderas, como serpiente en el desierto se apoderaba de estas urbanas praderas. Caminaba con tulipanes en las manos; unos tacones lejanos y moviendo los brazos de lado a lado, con la cara levantada en son de un nuevo amor y la mirada abajo; recordando esos caídos piropos de un viejo amor que una estación se llevó en la última embarcación del Callao del año 1924, rumbo a Valparaíso, el mulato se escapó ¡Aquí estoy mulata!

Mientras las carretillas perdían el ritmo del tránsito con esas piernas fértiles que suspiraban compañía, las mujeres del jirón de la unión se hacían preguntas entre ellas, sobra esa chica de piel canela.
“¿Qué tendrá la muleta esa? ¿Qué tendrá de elegancia y libertad?” ¡Ser una diosa de plata, eso eres mulata!


Por no ser descortés un forastero de mediana estatura de poncho andino, nacido entre blancos respondió a su pregunta.
“La mulata no lleva los ojos pintados tratando de ser un búho, ella nació sin maquillaje, con el amazonas en su vientre y los ríos colgantes en su extensa melena. Nació sin construcciones, ni pellejos de leones. Es dueña de corazones, porque no está como loba detrás de los roba amores”




Ay mulata, morena ingrata
zamba que ataca, mirada que mata
cuerpo que hipnotiza y labios que martirizan.
Que puedo hacer, para tener tus labios
por primera y única vez.

Dime que tengo que recitar
para alejarme de estas monas blancas
que intentan reírse de ti;
seré tu esclavo, a cambio de una caricia tuya.

Negra te quiero en mi mente
acariciar los talones con mis labios
y en tu alma morir lentamente.


viernes, 13 de septiembre de 2013

El café de Emilio. - Peleas del sillón de verde.


El café estaba frío en el cuarto; el tono de luz acicalaba las paredes pintadas de blanco por algún pintor con un terrible miedo al vacío. Emilio ingresó al cuarto fresco,  acompañado de la voz de Micaela. Él se sentó en un sillón verde y la voz permaneció con el mismo tono dentro de la habitación.
-Debe tener problemas en casa –dijo Micaela-  tenlo por seguro que Julia anda por una mala situación, si se comporta así es porque está mal.
-Sí, entiendo, pero no es para que ponga cara de mierda, cada vez que la veo.
Emilio; orientó sus pupilas hacia el párpado superior;  juntó sus manos para albergar sus labios del céfiro y entre ese tiempo perdido sin respuesta, su mente paseaba por recuerdos de un pasado entristecido. Micaela echaba un vistazo por la puerta del cuarto; mientras leía artículos sobre unas clases de yoga en su tableta, mira a Emilio reprimido en el sillón verde y ella intentando recordar lo que una vez escuchó en un gurú, trata de hacerlo recapacitar la razón y dejar a un lado esos deseos de pasión.
La voz se despierta dentro de ella e ingresa de nuevo a la habitación.
- No se trata de eso, sino de entenderla. Ella te entiende cuando estás pasando en una mala situación. (Micaela ingresa al cuarto, como si de golpe se llevara por sus palabras)Yo te entiendo. Todas te entendemos (alza la voz como si Emilio no entendería nada y pierde el contacto con su propia paz interior).
- No, no, no, no. Espera. Tú (cogió la taza de café) me entiendes, porque yo no pongo cara de mierda cuando te veo. Hago como si no hubiera pasado nada. No me enojo, ni me estreso con  nadie. Solo me pongo un poco triste, tal vez, si es que ya no soporto el momento, entiendes.

Emilio se toma el frío del café, para llenar el vacío y los nervios que le genera saber que su conversación de desahogo se forma  una discusión y queja de una de sus amigas más cercanas. «Por qué tiene que hablarme así, si solo supiera que me atrae y me ha dejado de gustar Julia. Si solo supiera lo que siento.»
-Ay Emilio, las veces que tengo que soportarte –dijo Micaela como si su irá se fuera calmando, tal como los oleajes fuertes se van disipando - todas las cosas que dices y no digo nada. ¿Acaso eso no es la misma situación con Julia? «Por qué tengo que soportar todo esto, sé que lo quiero, pero no puedo soportar más de lo mismo»
La mira a los ojos, manteniendo firme su iris y su frente para que no miren a otro lado. Desmaya los nervios con su mente y su alma queda en coma.
-Ya, está bien. Dejémoslo ahí, hay que evitar todo esto.
Micaela lo mira sin nada que perder, sin nada que decir y luego expone sus palabras sin el debido juicio de preocuparse antes de hablar. -Está bien, pero no me digas algo para que no te responda. No pierdas el tiempo por las huevas y deja que haga lo que quiera con su vida, si es así tienes que soportarla. Es tu roche, para que te enamoras de ese tipo de flacas-  Micaela abre la ventana de la habitación y tu presencia se desvanece con el viento acorralado del cuarto.

jueves, 12 de septiembre de 2013

El lazo profundo.

Hemos viajado y cruzado las tierras desiertas, dando vueltas a montañas, respirando el poco aire que respiran las aves de las cordilleras por lazos que nos conectan con pueblos distintos, en una sola misión de consciencia y sensibilización. De esta manera, después de bajadas y subidas, llegamos a nuestro destino. Ayacucho.  En este pueblo que fue totalmente destruido por la violencia,  nos encontramos un Ayacucho distinto al que pensábamos. Es un Ayacucho que había salido adelante, dejando atrás todo ese sufrimiento, perdonando todo lo sucedido y buscando que sus comunidades estén unidas, para el desarrollo del pueblo con un cálida bienvenida a cualquier persona que llegue al pueblo.

Este viaje a Ayacucho nos muestra que el Proyecto Tarata de la municipalidad de Miraflores se ha descentralizado,  percibiendo   lo esencial del proyecto;  la participación  de más jóvenes en el Perú de cada comunidad, para que difundan y recuerden  su pasado. Sembrando consciencia de jóvenes a  jóvenes, prevenimos  que otra vez el terror se asome a la vuelta de la esquina y evitamos que la violencia sea la solución para los problemas sociales. Para no olvidar y  no permitir  que muchos jóvenes sean vulnerables ante personas que solo buscan  mentirnos con una fantasía  de “paz e igualdad”, mientras por debajo siembran el miedo para llegar al poder, como cualquier grupo que  solo  busca sus intereses políticos y no el bien de la ciudadanía. 


Dejando atrás el resentimiento, pero no olvidando lo sucedido. Lo que fue un proyecto de una comunidad, ahora lo es de otras y gracias a ello podemos percibir las distintas perspectivas de  un Perú dolido por el terror que sembraron los que una vez violaron los derechos humanos de sus ciudadanos, pero a la vez vemos un Perú que ha salido adelante y ha progresado. Fortaleciendo el desarrollo  Perú, creo  que este proyecto marca un antes y después en acciones gubernamentales con el apoyo de la participación ciudadana. Espero  que el proyecto siga expandiéndose en todos los rincones más remotos del país;  porque si fueron un grupo de “ciudadanos” los que generaron esta violencia, debemos ser los ciudadanos  los que debemos prevenir toda esta absurda  forma de participación política que se manifiesta con violencia, porque nuestra democracia no merece que el oportunismo político use la sed de miles de ciudadanos para engañarnos y dividir el Perú en ríos de sangre una vez más.








domingo, 4 de agosto de 2013

Oda a los dos.

                                                                                              A Daniela y Flavien, por todas las veces.

Oda a los dos


Te dejo acá, con un pan en el desayuno, 

el té hirviendo y la cabeza sobre la mesa.

El frío de este invierno anda congelando 
los destellos de un recuerdo absurdo. 

Mientras hoy extraño los momentos frágiles 
en los que no había un viaje, 
de pronto sedes y eres martes por la tarde, 
viviendo como si no te fueras.





Estoy viviendo con parches en la polera, o…  
gritando por dentro tal como palomo en hoguera. 

“Somos átomo, el vomito de la reproducción,

 el grito de lucha de la tierra sin semilla, 
resistiendo a la opresión de mi agricultor.”





Hoy se quebró el maleficio, 

el cotidiano malestar de las voces.

y así te conseguiste un nuevo oficio
uno en vieja tierra, solsticio.





Dueña de la pared, sangre de mi labio

piel rostizada y camino sin sentido.


Te pido, que no te vayas sin dejarnos un Dios del entorno
para aferrarse al vacío de una alma
y rezarle un VuestroRetorno.

Mi camarada, mi deseado vino
el vodka que se convirtió en pingüino.
Déjame el recuerdo de un pasatiempo
que espero no se borre con el tiempo. 


Qué es agosto sin ser mes de despedida.
Domingo ha llegado para descansar en su hombro,

con su brisa acariciando su espalda 

y sus labios como salvavidas que rescatan sus lágrimas.



ÓSCULO
"Es la hora de partir, la dura y fría hora 
que la noche sujeta a todo horario.
Pablo Neruda



Se nutría el presente de todo lo que obtenía al alcance de nuestras mentes, mientras el futuro indispuesto y no tan distante permanecía al servicio de nosotros. La oscuridad tendía sobre nuestros cuerpos (envueltos de vergüenza) un vacío para encontrar sin perdernos la salida que los dos hallamos en un universo. Tu memoria evocaba estrellas que traían al presente algún pensamiento espontáneo en una noche y para mi conciencia pintaba destellos de posibles sucesos. Teníamos nuestras frentes apoyadas en el olvido y en un quizás me acuerdo, mientras mirabas mis labios secos con tus poros y me enredaba, como serpiente en tu envenenada piel. Nos teníamos cerca, pero no estábamos unidos. Los trapos y el abrigo que llevábamos puestos eran límites entre nuestros lazos. Me desvestí en el silencio y desabotoné mi pecho para mostrarme en alma, sin pieles que embarran este momento. Tú estabas callada con piel sobre el alma, me diste tu espalda y desaté tu cien. Cuando de pronto se volvieron un níveo ósculo y ya no había destellos, ni estrellas en la oscuridad. El universo se desparramaba sobre el ósculo y los cuerpos ya no eran más, sino solo ósculo.